domingo, marzo 13, 2005

Feliz cumple chicas...

Hay personas que marcan la vida de una persona, a veces pueden ser los padres o algún familiar, o alguien que conoces en la calle, o en la escuela y ni hablar de la red de redes, y la permanencia en la vida de uno, no importa, pueden ser años o a veces instantes, lo importante es lo que dejan en ti.

Hoy quiero hablar de dos de mis grandes amigas, ya que cuento con la suerte de tener varias, pero por motivo de sus cumpleaños uno el 10 y otro el 11 de este mes, son ellas quienes ocupan mi mente.

Mi hermana Cocili, la conocí en secundaria, y hemos estado cerca desde entonces, fue testigo en mi boda civil, y mis hijas le dicen tía, ha llorado conmigo no solo mis tristezas sino también mis alegrías, hace algunos años, compramos casa en la misma manzana y siempre hemos estado cerca, si no físicamente si en corazón, nos unen lazos de cariño y amistad, al grado que siempre nos presentamos como hermanas, compartimos profesión y sus amigos son los míos y viceversa, ella me enseñó algo por medio del ejemplo que me ha ayudado siempre a lo largo de los años, esto fue su manera de amar; de ella aprendí que se debe amar sin importar cual sea la fuente del amor, o donde o cuando la esencia brotó y a amar en reciprocidad, aunque en ello te vaya la vida, es complejo pero real, es una persona llena de luz que da una parte de sí a todo el que la rodea, me siento orgullosa de que sea mi hermana.

A Sand la conocí en una sala de chat, y al paso del tiempo y la coincidencia de vivir en la misma ciudad, nos conocimos físicamente y aun cuando nuestras vidas han sido tan diferentes, encontramos coincidencias que lograron que una amistad real fluyera, de ella he aprendido mucho, por que es una persona integra y sin dobleces, que jamás duda en darle la mano a un amigo en desgracia, ella es honesta, y no solo con el mundo sino lo mas importante con ella misma; y un día cuando yo andaba perdida en la oscuridad de la tristeza ella me dio la mano y me guió hasta llegar a la claridad, y si alguien me ha enseñado a vivir con los pies en el suelo es ella.

Mis dos amigas, bellas ambas, y yo afortunada de tenerlas.

Gracias hermana, gracias amiga, por estar en mi vida.